|
METALES PESADOS
Plomo
Las partículas de plomo en el ambiente de ciudades con alto índice de contaminación como la de México, pueden originar en los niños trastornos neuroconductuales como la hiperactividad con atención deficiente; sin embargo, a la fecha no se ha demostrado que sean capaces de inducir la intoxicación verdadera por este metal. Los casos reales de encefalopatía plúmbica son el resultado de la exposición crónica a otras fuentes de plomo y sus compuestos, como la ingestión de bebidas o alimentos ácidos preparados en loza de barro vidriado, por la inhalación de polvos o humos del metal provenientes de talleres de fundición clandestinos, y eventualmente por la ingestión de "Asarcón", polvo rojo utilizado para curar el "empacho" y que suele contener más de 90% de tetróxido de plomo.
El plomo cruza la barrera hematoencefálica, estructura morfológica y fisiológicamente inmadura en los menores de cinco años, de ahí que su órgano crítico sea el cerebro. La encefalopatía resultante se debe tanto a daño del endotelio vascular, como a trastornos de la fosforilación oxidativa de las neuronas. Otros efectos pueden ser neuropatía periférica por desmielinización segmentaria y degeneración axonal, fragilidad osmótica de los eritrocitos y tubulopatía renal similar al síndrome de Fanconi.
La intoxicación en si es crónica con fase de agudización. Después de algunas manifestaciones vagas como anorexia, náuseas, vómitos e irritabilidad se inician las manifestaciones de la encefalopatía plúmbica: estupor, coma, convulsiones y depresión respiratoria. Hay edema de la papila, hiporreflexia y ausencia de signos meníngeos. El estudio del líquido cefalorraquídeo muestra alteraciones inespecíficas como elevación de proteínas y del número de células (similar a las meningitis asépticas). Los cultivos son negativos y como prueba diagnostica de gran utilidad, los niveles de plomo en este espécimen sobrepasan a los de referencia de 4.5µg/dl. Otros estudios útiles son la determinación del metal en sangre y orina que como en el caso precedente son más elevados que los niveles considerados normales: 10-15 µg/dl para la sangre y 20-40µg/l para la orina. En niños un signo de absorción de plomo (no necesariamente de intoxicación), son las bandas de mayor radiodensidad a nivel de las metáfisis óseas. La TCC o la RMN, muestran una imagen sugestiva de edema cerebral difuso con colapso de los ventrículos.
El tratamiento consiste en la supresión de las fuentes de exposición, apoyo vital avanzado, manejo del edema cerebral y de las convulsiones.
El tratamiento antidotal más efectivo resulta de la combinación de dos agentes quelantes: la D-penicilamina y el EDTACaNa2 (versenato). El primero se administra por sonda nasogástrica a la dosis de 50mg/kg/día en una sola toma; el versenato a la dosis de 20-30 mg/kg, diluidos en solución salina o glucosa, por infusión endovenosa a pasar en dos horas. Las dosis de ambos quelantes se repiten cada día por un período de siete a diez días. Series subsecuentes dependerán de la evolución clínica y de la eliminación del plomo.
Mercurio
Los niños son particularmente sensibles a los efectos deletéreos del mercurio y sus compuestos.
Las fuentes de exposición son variadas: el mercurio elemental cuando se administra como remedio contra el empacho o cuando se inhalan sus vapores a partir de termómetros rotos o esfigmomanómetros con fugas, ingestión de alimentos contaminados con compuestos alquilmercúricos como en la epidemia de la bahía de Minamata en Japón, ingestión de pilas de disco mercuriales, a partir de medicamentos homeopáticos, etc.
La inhalación aguda de vapores de mercurio elemental causa bronquiolitis, neumonitis, edema pulmonar, acidosis metabóhca y muerte por falla cardiorrespiratoria. La ingestión de compuestos inorgánicos del mercurio produce gastroenteritis hemorrágica con choque hipovolémico e insuficiencia renal aguda. Lo más común es la exposición subaguda y crónica a compuestos alquil mercúricos en cuyo caso la intoxicación se manifiesta por eretismo mercurial: excitabilidad, trastomos emocionales, alteraciones en la memoria y en la capacidad de concentración; en casos más graves el daño neurológico produce retraso psicomotor, incoordinación, ataxia, movimientos involuntarios, parálisis, sordera o ceguera.
Una variante de la intoxicación mercurial es la llamada acrodinia o enfermedad rosada. El niño está irritable, con dolor en las extremidades (acrodinia), conjuntivitis, fotofobia, gingivitis y salivación ("la encía es el termómetro de la intoxicación mercurial"). El niño se vuelve hipotónico, las puntas de los dedos o nariz toman un color rosado que más tarde evoluciona a color escarlata.
Algunos pacientes evolucionan con hipertensión, taquicardia, eccema atópico difuso y albuminuria.
El diagnóstico de la intoxicación se confirma con la determinación de mercurio en sangre y orina que se informan elevados (valores de referencia en sangre 0-15µg/Dl., en orina 0-10µg/L).
Además del apoyo vital, una vez estabilizado el paciente debe recibir tratamiento con d-penicilamina.
Talio
Teóricamente esta intoxicación no debería existir en nuestro país dado que los raticidas elaborados a base de sulfato de talio están prohibidos en su fabricación y comercialización. Sin embargo, siguen presentándose casos porque aún es posible conseguir el raticida en el comercio y por que han aparecido productos clandestinos elaborados con la misma sal.
En niños la mayor parte de las intoxicaciones son accidentales, pero han ocurrido intoxicaciones criminales y en los adolescentes como intento suicida. Se conoce la dosis letal en humanos correspondiendo a 8-15mg/kg.
Las manifestaciones clínicas de la intoxicación frecuentemente confunden al clínico quien de primera instancia sospecha lupus eritematoso sistémico, síntomas digestivos como anorexia, constipación acentuada y distensión abdominal; síntomas neurológicos como parestesias, zona de anestesia en silla de montar y en los casos graves, encefalopatía difusa que suele dejar secuelas permanentes; síntomas osteoarticulares con mialgias, artralgias, dificultad para la marcha, aumento de volumen de las articulaciones; signos cutáneos característicos son la alopecia universal y bandas leuconiquia (línea de Mee). Las pruebas para LES son negativas, el diagnóstico se corrobora con la cuantificación del metal en sangre y orina (valores de referencia de 0.0 para ambos especimenes). Después del año de 1979, se demostró la eficacia de la D-penicilamina en el tratamiento de esta intoxicación. El medicamento forma un quelato estable que en una primera etapa "secuestra" al talio en el tejido muscular y de ahí lo libera para su excreción a través de la orina.
|