|
|
CRECIMIENTO
Y DESARROLLO Y SU VALORACIÓN.
Dr. Ricardo
Franco Hernandez
El desarrollo consiste en la
adquisición progresiva de las capacidades motoras y
cognoscitivas durante la infancia. Dichas capacidades
podemos dividirlas en cinco áreas principales, como son:
motor grueso, motor fino/adaptativo, personal/social, del
lenguaje y cognoscitivo. La supervisión del crecimiento y
desarrollo de los niños forma parte de la valoración de los
pacientes pediátricos.
Los recién nacidos (R.N.) a término normales llegan al mundo
con capacidad para responder a estímulos visuales,
auditivos, olfatorios, orales y táctiles.
Es bien sabido que existen dos patrones de movimientos que
se han dividido en reflejos primitivos y reacciones
posturales.
Los reflejos primitivos se establecen a través del tronco
cerebral y consisten en respuestas motoras involuntarias que
surgen ante los estímulos periféricos adecuados. Estos
reflejos están presentes ya al nacer y desaparecen durante
los primeros seis meses de vida. Algunos autores mencionan
que el desarrollo motor normal está relacionado con la
supresión de estos reflejos. También mencionan que la
persistencia o reaparición pueden indicar la existencia de
lesiones encefálicas. Las reacciones posturales, que
terminan por ser integradas suavemente en la función motora
del adulto, aparecen entre los 2 y 9 meses de edad.
Otros autores han mencionado que el perfil generado por la
combinación de los reflejos primitivos y las reacciones
posturales puede servir para vigilar la evolución del
desarrollo normal e identificar los casos de desarrollo
problemático. Por lo tanto la persistencia de reflejos
primitivos o la ausencia de aparición de las reacciones
posturales pueden ser signo de problemas del desarrollo.
Algunos investigadores calculan que existen más de 70
reflejos primitivos y reacciones posturales.
La valoración del desarrollo debe incluir la evaluación de
los reflejos en cada una de las cinco áreas principales. Las
habilidades motoras gruesas son movimientos globales de
músculos grandes (p. ej. , sentarse, caminar, correr). Las
capacidades motoras finas/adaptativas consisten en el uso de
los músculos pequeños de las manos, la habilidad para
manipular objetos pequeños, la capacidad para resolver
problemas y la coordinación ojo-mano. La capacidad de
lenguaje abarca la audición, la comprensión y el uso del
lenguaje. Las capacidades personales/sociales implica la
socialización y la capacidad para atender a las necesidades
personales. Las capacidades cognoscitivas comprenden la
habilidad para usar procesos mentales superiores como
comprensión, memoria y razonamiento lógico.
El desarrollo es un proceso sucesivo y ordenado y los niños
deben de atravesar varios estadios antes de alcanzar
cualquiera de las áreas. Por lo tanto, estamos obligados a
documentarnos no sólo lo que el niño puede hacer, sino cómo
lo hace. Por ejemplo, para sentarse sin apoyo, el niño debe
lograr primero el control de la cabeza. Varios estadios más
tarde, los niños pueden sentarse en una posición de
"trípode" con los brazos extendidos hacia delante como apoyo
y, por último, se sientan con la cabeza estable y la espalda
recta, sin apoyo.
HABILIDADES MOTORAS GRUESAS.
El objetivo fundamental del desarrollo motor es la marcha.
El primer paso hacia este objetivo consiste en el control de
la cabeza. A los 6 meses de edad, los niños pueden sentarse
sin apoyo durante algunos segundos. Entre los 9 y 10 meses,
pueden ponerse de pie por sí solos y a los 12 a 14 meses
comienzan a deambular. A continuación, aprende a correr, a
subir y bajar escaleras, a saltar sobre un pie y a saltar,
en este orden.
HABILIDADES MOTORAS FINAS.
El desarrollo de la presión con pinza de dos dedos es el
objetivo más importante del desarrollo motor fino durante el
primer año. Las manos permanecen principalmente en posición
empuñadas hasta los 3 meses de edad. Los lactantes descubren
también a esta edad la línea media e inmediatamente después
comienzan a jugar con las manos en esa línea media. A los 5
meses, los niños comienzan a "rastrillar" en los objetos
deseados; a los 6 meses pueden pasar objetos de una mano a
otra. A los 7 meses hacen prensión con una pinza de tres
dedos y a los 9 a 12 meses han desarrollado ya la pinza de
dos dedos, lo que les permite manipular objetos pequeños
como lápices y esferas. A los 14 meses comienzan a
garabatear y a los 3 a 5 años pueden copiar figuras
geométricas. La preferencia precoz por una mano sobre la
otra pueden ser un signo de paresia o de otros problemas
neuromusculares. La preferencia por una mano puede
desarrollarse a los 3 años, pero a menudo no queda
firmemente establecida hasta los 4 o 5 años.
HABILIDADES DEL LENGUAJE.
La capacidad de comunicación mediante el lenguaje es una
habilidad especifica del ser humano. El habla se refiere a
la producción de sonidos, mientras que el lenguaje implica
tanto comprensión como expresión; consiste en el uso de
palabras, frases y gestos que transmiten una intención. Para
el desarrollo del habla y el lenguaje, es necesario que la
audición sea normal.
Areas receptivas:
R.N.:Esta alerta a los sonidos (p.ej., sobresalto, apertura
de los ojos, llanto).
4 meses: Orientado hacia los sonidos (p.ej., mirada hacia el
lugar de donde proviene el sonido), responde a su propio
nombre.
9 meses: Comprende "no"
12 meses: Sigue ordenes sencillas acompañadas de un gesto (p.ej.,
"trae el biberón")
Areas expresivas:
2 meses: Se arrulla (sonidos inconexos).
4 meses: Ríe con facilidad, balbucea ("ah-gu").
6 meses: Balbucea (consonantes añadidas a sonidos vocales).
8 meses: Uso indiscriminado de ma, ma. pa, pa. da, da.
12 meses: Uso discriminativo de "mamá" y papá,
Vocabulario de 3 a 5 palabras. Dice expresiones de una
palabra.
Habla mucho y se le entiende poco.
HABILIDADES PERSONALES/SOCIALES.
Estas habilidades permiten que un niño establezca
interacciones y responda al mundo que lo rodea. La sonrisa
social espontánea aparece a las 6 semanas de edad y a ella
sigue una sonrisa social discriminativa, a los 6 meses. A
los 7 meses se desarrolla la ansiedad ante extraños, en el
momento en que comienzan los juegos y sobre todo los cantos.
HABILIDADES COGNOSITIVAS.
Estas capacidades permiten al niño pensar, razonar, resolver
problemas y conocer su entorno. El concepto de permanencia
del objeto o de constancia del objeto, la toma de conciencia
de que los objetos pueden existir aun cuando no pueda
verlos, se desarrolla hacia los 7 a 9 meses. El conocimiento
del tiempo es mucho más tardío. Los niños desarrollan el
concepto de "hoy" hacia los 24 meses, el de "mañana" a los
30 meses y el de "ayer", a los 36 meses.
DESARROLLO DENTAL.
Usualmente, los dientes de la mandíbula aparecen primero.
Los incisivos centrales surgen entre los 4 y 7 meses de
edad, con una nueva pieza cada mes, aproximadamente, hasta
los 23 a 30 meses, cuando aparecen los segundos molares (y
así el resto de los 20 dientes primarios o de "leche"). De
los 32 dientes secundarios, los incisivos centrales brotan
primero, entre los 5 y 7 años, y los terceros molares entre
los 17 a 22 meses. Debemos investigar, después de los 15
meses de edad de no iniciar la dentición en los niños.
CONSIDERACIONES BASICAS SOBRE PATOLOGIA.
Son cuatro los factores que pueden alterar el desarrollo
normal de un niño en los tres primeros años de vida cuando
aún su sistema nervioso está inmaduro:
1. Lesión directa sobre el sistema nervioso. Cuando se
lesiona una o varias partes del sistema nervioso, resulta
como consecuencia la alteración o la falta de función.
Debido a que las neuronas son las únicas células que no se
reproducen, la muerte de las mismas da consecuencias
irreversibles. Estas pueden ser, parálisis cerebral y
mielomeningocele. Según los miembros afectados se denominan:
monoplejía: un solo miembro.
hemiplejía: miembro superior e inferior del mismo lado.
paraplejía: ambos miembros inferiores.
diplejía: si están tomados fuertemente los miembros
inferiores y un poco los superiores.
cuadriplejía: si están tomados los cuatro miembros.
Si la afección no llega a tener el grado de parálisis, se
cambia la terminación plejía por paresia.
Mielomeningocele o Espina Bífida: es una anomalía del
desarrollo de la columna vertebral, que consiste en la falta
o defecto del cierre del conducto raquídeo, quedando su
contenido sin la protección correspondiente. Su gravedad
depende de la altura en que la columna ha sido afectada y de
su respuesta a la intervención quirúrgica.
2. Afección de otra parte del cuerpo que provoca
secundariamente alteraciones en el funcionamiento del
sistema nervioso: Riesgo Biológico: Las enfermedades,
operaciones, etc., que padezcan aquellos niños que no tengan
una buena estructura física o psíquica, darán como
consecuencia trastornos psicológicos y bloqueos en el
desarrollo.
3. Alteraciones genéticas: En la fecundación, el óvulo y el
espermatozoide, gametos femeninos y masculinos, se unen para
formar la primer célula del nuevo individuo. Esta célula
puede considerarse como la estructura independiente más
sencilla que posee todas las propiedades de vida, y de su
producción depende el resto de las que formarán el
organismo. Cada gameto encierra en su núcleo 23 cromosomas;
en consecuencia, al unirse, el óvulo fecundado tendrá 46 que
se agruparán en 23 pares.
Los diversos trastornos que ocurran en la unión de los
cromosomas o los defectos que se encuentran en los genes,
tanto como los que tengan un origen multifactorial e
incluyan varias alteraciones genéticas o bien su combinación
con el medio ambiente, generan patologías que alteran el
normal crecimiento y desarrollo del bebé.
4. Causas que dependen del medio ambiente y que influyan
sobre el normal crecimiento y desarrollo del sistema
nervioso: Riesgo Ambiental. Y pueden ser Prenatales:
aquellas que se producen entre la concepción y el nacimiento
del bebé. Ej.: alteraciones genéticas, enfermedades que
padezca la madre o el feto, etc.
Perinatales: anormalidades que ocurren en el momento del
parto. Ej.: aspiración de meconio por parte del bebé, falta
de dilatación de la madre, etc.
Postnatales: las que le suceden al niño a partir del momento
del nacimiento. Ej.: accidentes, enfermedades infecciosas,
falta de estimulación por abandono, etc.
Lecturas recomendadas:
1. Grover, Geeta. MD. Desarrollo normal y valoración del
desarrollo. En: Berkowitz, Carol D. Pediatría en atención
primaria. Ed. McGraw-Hill Interamericana. México. 1996. pp:
60 – 66
2. Blum, NJ, MD. Ditmar, MF, MD. Charney, EB, MD. Conducta y
desarrollo. En: Polin, RA, MD. Ditmar, MF, MD. Secretos de
la pediatría. 2da. ed. McGraww-Hill Interamericana. México.
1997. pp: 27 – 55
3. Aguilar, Rebolledo Francisco. Avances en la restauración
del sistema nervioso. Vicova Ed. México. 1994.
4. Matas, Susana. Mulvey de MM. Paone, S. Segura de Frías E.
Tapia, L. Estimulación temprana de 0 a 36 meses. Ed. Lumen-Hvmanitas.
Buenos Aíres. 5ta. ed. 1997.
5. Arteaga, Ríos Alvaro. La inteligencia como opción. Ed.
UniSon. Hermosillo, Son. 1993.
6. Arteaga, Ríos Alvaro. Estimulación del desarrollo
cerebral. Ed. UniSon. Hermosillo, Son. 1997
|
|