La circuncisión es un ritual médico que se practicaba en los en los Estados Unidos a más de un millón de niños recién nacidos cada año.
En 1971 el "Comité sobre Fetos y Recién Nacidos" de la Academia Americana de Pediatría expresó que no existen indicaciones médicas para la circuncisión en el período neonatal. Cuatro años más tarde, el Grupo de Trabajo (ad hoc) sobre circuncisión de la AAP revisó nuevamente la evidencia a favor y en contra de la operación y no halló bases para alterar la conclusión anterior. Pero a pesar de ello, en ese entonces, más del 80% de los recién nacidos del sexo masculino se circuncidaban en los Estados Unidos. Por el contrario, sólo aproximadamente el 6% de los niños británicos es circuncidado, y las tasas para el Canadá y Australia están en algún punto intermedio entre los Estados Unidos y las de la Gran Bretaña.
No cabe la menor duda, de que una fuente de la marcada variación de los enfoques con respecto a la circuncisión es la falta de conocimientos uniformes en relación con los beneficios propuestos y los riesgos documentados. Además no hay información disponible y suficiente sobre el cuidado adecuado del pene no circuncidado, ni para los pediatras ni para los padres. En consecuencia, el propósito de este artículo es revisar los conocimientos actuales en estas reas, respondiendo con brevedad a los siguientes interrogantes:
1) Cómo se debe aconsejar a los padres de un niño no circuncidado, en cuanto al cuidado del pene y del prepucio?
2) Cuál es el estado de los argumentos actuales en relación con los beneficios y los riesgos de la circuncisión?
El grupo de trabajo sobre circuncisión concluyó que un programa de educación que conduzca a una higiene personal continua ofrecer todas las ventajas de la circuncisión de rutina sin el riesgo quirúrgico.
Sin embargo, la literatura pediátrica contiene poquísima información sobre la consejería apropiada para los padres de un niño sin circuncidar. Como resultado de ello, la orientación pediátrica sobre el cuidado rutinario del prepucio es esporádica y, a menudo, equivocada.
Otro concepto equivocado frecuentemente en relación con el niños sin circuncidar, es el supuesto de que la no-retractilidad del prepucio es anormal o poco deseable. Desde hace décadas una buena parte de los comités y secciones de la AAP, así mismo, han sido enteradas; también la OMS, la UNICEF y la OPS, de manera muy pormenorizada, han sido informados de nuestras (Straffon-Osorno) investigaciones sobre el prepucio (cubierta protectora de la punta del miembro viril) y del porque no existir actualmente ninguna indicación científica para la practica de la circuncisión, esta debe de ser abolida, para dar paso al recurso moderno, no mutilatorio, fácil, inocuo, rápido (20 a 30 segundos), casi indoloro y de muy bajo costo, que brinda la sinequiotomía después de los 3 meses (cuarto o quinto mes de edad), y que se ha constituido en la mejor opción o alternativa para evitar esa exéresis inútil, e instaurar la higiene genital temprana, que similarmente como sucede con las vacunas, erradica las enfermedades antes atribuidas equivocadamente sólo al prepucio. (Straffon-Osorno).
Ultimamente se ha escrito mucho sobre la utilización de pomadas con anestésico y esteroide (Ercal, Ultrapoct, Xyloproct) dos o tres veces al día durante 10 a 15 días, en forma local, como una alternativa, que es lo que los autores hacen en el consultorio, es la sinequiotomía progresiva, condespegamiento digital en cada visita del niños, de manera que a las cinco a seis visitas ya el prepucio est despegado del glande en su totalidad y se favorece una adecuada higiene genital.
Además de la propuesta anterior, existen más citas bibliográficas, que proponen un tratamiento no quirúrgico de la fimosis; aplicando localmente una crema a base de esteroides (Betabetazona al 0.5 o al 0.05%, Hidrocortizona al 1 y 2%, Clobetasol al 0.05%), la cuál disminuye la inflamación y la hiperrespuesta inmunológica local, y el adelgazamiento de la piel a nivel local, permitiendo la retracción del prepucio con maniobras suaves. Este procedimiento ya ha sido muy probado, en Australia; la Asociación Australiana de Cirugía pediátrica, tiene como indicación para la circuncisión: la balanitis xerótica obliterante, balanoprepusitis recurrente y la fimosis resistente al tratamiento típico de la crema con esteroides
LECTURA RECOMENTADA:
- Pediatrics in Review. Academia Americana de Pediatría. Vol. 3 No. 1 Año 3 pp: 32 - 37. 1983.
- Straffon-Osorno A: sinequiotomía. Para la higiene genital efectiva. México: Editorial Trillas, 1991.
- Gómez-Gómez Manuel, Danglot-Banck Cecilia: Está indicadarutinariamente la circuncisión en el recién nacido?. Revista Mexicana de Pediatría. Vol. 62, No. 3, May - Jun. 1995. pp: 96-101
- 4. Berkowitz, Carol D. M.D.: Circuncisión. Capitulo X. Pediatría en atención primaria. McGraw-Hill Int. México. 1996. pp: 39-42.
- 5. Polin, Richard A. M.D., Ditmar, Mark F. M.D.: secretos de la Pediatría. 2da. ed. McGraw-Hill Int. México. 1997. pp: 426-427.