De acuerdo con una nota publicada
en el British Medical Journal, existe una condición poco
común y desagradable en extremo llamada terror nocturno
que afecta a un total aproximado de 3% de los niños. El
niño sufre mientras duerme, de episodios nocturnos de
angustia, gritos y sonambulismo y no puede ser consolado
o despertado. El terror nocturno suele desaparecer en
unos cuantos años y no parece estar relacionado con
ningún problema emocional. Sin embargo, los padres
alarmados buscan ayuda (lo cual es comprensible),
recurriendo a los médicos, en forma constante, a drogas
psicoactivas que producen resultados muy cuestionables y
una serie de efectos colaterales serios.
Por fortuna, un psiquiatra en el Hospital de Londres
para Niños Enfermos, les pide a los padres que
despierten a sus hijos de 10 a 15 minutos antes de la
hora en que se presenta comunmente el terror, o en las
primeras señales de inquietud. Después de cuatro o cinco
minutos, se permite al niño volver a dormir. El
psiquiatra informó acerca de este tratamiento en un
total de 19 niños: todos se curaron del terror nocturno
en un periodo de una semana.
Tomado de PRESCRIPCION MEDICA. NOVIEMBRE DE 1990