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El
uno por ciento de los niños es tartamudo, es decir, repite
invariablemente una sílaba o bloquea las palabras que empiezan con una
consonante “explosiva” (b, d, g, k, p, t) que no pueden pronunciarla
de corrido.
A
veces en los niños a partir de los tres años de edad sucede que chocan
con unas palabras, que repiten mecánicamente la misma sílaba. Aún no
se puede decir que estamos frente a un niño tartamudo. Lo que sucede es
que a veces le falta una palabra y entonces repiten una sílaba mientras
buscan qué decir. La
tartamudez revela problemas, tensión, esfuerzo para hablar y bloqueo
por ansiedad o excesiva emotividad. Muchos
niños tartamudos revelan su ansiedad con “tics” y muecas, esto
unido a la dificultad en la articulación del habla. Según
algunos investigadores, la tartamudez revela problemas entre el hijo y
su madre, siendo esto aceptado por los foniatras (reeducadores del
habla), que en la mayoría de los casos convierten a las madres en
personajes principales para la reeducación de los tartamudos y es de
interés para los padres tener elementos como para prevenir este mal. Para
ello algunos especialistas recomiendan lo siguiente: Evitar
en el clima familiar las tensiones, ansiedades, angustias que provocan
en los niños inseguridad. Es sabido que algunas personas quedan
tartamudas después de un susto. Es que un gran susto provoca una gran
inseguridad. Cuando
la llegada de un hermanito o el ingreso a la escuela provocan
tartamudez, es que generalmente el conflicto existía anteriormente y
frente a una situación de mayor exigencia, hace explosión y se hace
manifiesto el problema El
segundo consejo es respetar la lateralidad del niño, sea diestro o
zurdo. Finalmente
se recuerda que cuando el niño empieza a balbucear, hay, que ser tierno
con él y ayudarlo en la conquista del lenguaje. Finalmente
muchos padres se preguntarán que hacer cuando el problema existe.
Cuando el niño es tartamudo. En
este caso existe la posibilidad de una reeducación. Los
foniatras, que se dedican a estos casos, tienen una técnica que incluye
juegos y ejercicios vocales, relajación muscular y diálogo. Curar al
tartamudo es curar un problema, también la causa de ese problema, por
lo que a veces, se hace necesario la combinación con tratamiento
psicoterapéutico. Como
en todos los casos en que debamos enfrentarnos con niños problemas, lo
que corresponde es ayudar a los pequeños con mucho afecto, con
tolerancia para que puedan superar la circunstancia difícil. Dr.
Gerardo Benavides Duarte Pediatra E-mail:
dbenavides@compudis.com Página
Web: http://way.to/clinica-fatima
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