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| EL NIÑO QUE NO COME BIEN |
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Un motivo frecuente de consulta al Pedíatra, es porque el niño (a) es malo para comer. No tendría nada de raro que el niño coma mal, si está temporalmente enfermo. Pero qué pasa cuando el niño está sano y come “mal”. Habrá que tener en cuenta que al nacer, un niño tiene en promedio 3 kg de peso, que duplica el peso a los 4 meses de edad y lo triplica al año de nacido, es decir, deberá pesar un mínimo de 6 kg a los 4 meses y 9 kg al año de edad, y también habrá que ver que por un mes, el niño come cada 3 horas, y a veces cada 2, y no perdona su alimento, después se espacían los horarios de alimentación a cada 4 y hasta 5 horas, y a los 4 meses se inicia con alimentos distintos de la leche. Pero, al cumplir el año de edad, la velocidad de crecimiento es menor, y del primero al segundo año, el incremento de peso se reduce, de modo que sólo aumentará 2 a 3 kg, y del segundo al sexto a séptimo año, la velocidad de incremento de peso, se reduce aún más, por lo que las necesidades de calorías y de alimentos, también disminuyen importantemente, de allí que ya no comen con la frecuencia que lo hacían en los primeros dos años de vida. Entonces tenemos un problema que no es problema. Estamos en una etapa del crecimiento y desarrollo del niño que se llama “anorexia fisiológica”, que no es otra cosa que la edad en que un niño come “una sola vez al día”, ó que “sólo pica la comida”, ó que prefiere jugar que comer, pero eso sí, son niños que no se cansan de jugar y que están llenos de energía, porque con lo poco que comen, tienen suficiente para las actividades de cada día. Así las cosas, entonces no hay nada que temer; su hijo está sano. Esta etapa dura hasta los 6 a 7 años, y mientras llega, hay que ofrecerle alimentos de su agrado, y muy seguido habrá que darle de comer a la hora que le pida, como si fuera restaurant. Qué hay que hacer? No preocuparse. Lo que no hay que hacer, es realizarle exámenes exhaustivos de laboratorio, que finalmente le resultarán completamente normales. Sólo en caso de síntomas relacionados a mala alimentación, y de acuerdo con el criterio de su Pedíatra, deberán hacerse exámenes de laboratorio pertinentes. Cuando su hijo sea adolescente, tendrá que ponerle candado al refri, porque le pasará lo contrario. Finalmente, esta etapa de “falta de apetito” no afecta el crecimiento y desarrollo de su hijo, y será alto y grande como la herencia de sus padres lo determinen. Dr. Homero Garza Ríos Reg.Prof. 1027276 Ced. Pediatra: 3171678 E-Mail: hgarzar88@ch.cablemas.com |
Viernes, 16 de Septiembre de 2005