Iniciare
diciendo, que en la
actualidad existen un gran
número de publicaciones en
donde se han hecho una gran
cantidad de investigaciones,
sobre el efecto que tienen
en los niños el cargar
mochilas escolares, con un
gran peso, 20, 30 y hasta
45% más del peso del niño;
se dice que el peso que un
niño debe de cargar no debe
de ser mayor a el de 10 a
15%, ya que esto ocasionaría
problemas en su espalda, en
la columna vertebral,
dolores crónicos e inclusive
modificaciones
(desviaciones) de su columna
vertebral.
Pero, las
conclusiones generales a las
que se ha llegado son en
realidad pocas. Por un lado
dicen: “que no hay
argumentos para afirmar que
el peso de las mochilas
cause alteraciones óseas o
dolores de espalda y otras
afirman que una carga
excesiva puede ser dañina
para la columna vertebral de
nuestros niños.
En la revista
The
Lancet,
menciona en un artículo
publicado; que no solo
dolor, es lo que traerá como
efecto de cargar mayor peso;
dice que las investigaciones
previas han demostrado
repetidamente que el
sobrepeso de las mochilas
pueden provocar desde “engarrotamiento”,
problemas musculares en el
cuello, hombros o espalda,
hasta agravar o provocar
modificaciones de la columna
vertebral, como la
escoliosis, que es una
desviación lateral de la
columna.
Las leyes en
algunos países, como Italia,
restringen a 30 kilos, para
los hombres y a 20 kilos en
las mujeres, el peso que
debe de transportarse en el
trabajo. En los
E.U.
, la recomendación es
que el peso límite para los
adultos debe de ser de 23
kilos. Pero en ninguna ley,
al parecer de ningún país,
los investigadores insisten
en que no hay ninguna
normatividad de este tipo
para los niños y que pudiera
ser aplicada en las
escuelas.
En donde si
están de acuerdo, la mayoría
de los investigadores es que
se ha comprobado que
aquellas personas, que desde
jóvenes han trabajado,
cargado sobrepeso, sobre sus
espaldas tienen mayor riesgo
de desarrollar enfermedades
que afectan la espalda y la
columna vertebral. E
infieren “que todo aquel
niño que ha estado sometido
a un peso excesivo podría
tener lesiones a largo
plazo”.
Padres,
Maestros y Médicos, de que
manera podemos intervenir
para que nuestros niños,
cuando lleguen a jóvenes y
adultos no se quejen del
dolor de espalda o tengan
deformidades de la columna
vertebral, como es la
escoliosis o la
xifosis;
y esto independientemente de
loo que digan los expertos,
es necesario que nosotros
tomemos algunas medidas, por
si después se confirma que
esto es cierto. Los invito a
tomar algunas medidas
preventivas:
Padres de
familia, no le hagan caso a
las modas, las mejores
mochilas escolares no son
las de “rueditas” (dañan y
lesionan más frecuentemente
las “muñecas” de las manos
de los niños), tampoco lo
son aquellas que tienen a
los “comics”
de moda o a los “héroes” del
momento, dibujados en las
mochilas y mucho menos
debemos permitirle a
nuestros hijos que carguen,
todo el peso de la mochila
en un solo hombro, ni
tampoco con la cintura
(columna lumbar) y mucho
menos que lleven el peso
sobre sus glúteos o caderas.
Maestros,
busquen la manera de que sus
alumnos NO carguen todos los
días la misma cantidad de
útiles, diseñando un
calendario de clases o
materias para cada día de
la semana, además de ser
posible, que los alumnos
tuvieran un
locker
para guardar sus libros,
cuadernos y otros materiales
escolares que no son de uso
diario.
Como Médicos,
debemos insistir a los
Padres, Maestros y Alumnos,
que para evitar todo lo que
se ha mencionado y que puede
causar, el exceso de peso en
la espalda en los niños , es
decirles que la mochila
ideal es aquella que
descansa y se adapta a la
curva que forman las
vértebras dorsales
(espalda), que lo realmente
importante, es que el tamaño
de la se adapte a la edad
del niño, ya que una mochila
escolar excesivamente grande
puede caer sobre la cintura
(zona lumbar) o sobre los
glúteos o caderas; que son
zonas más sensibles que las
vértebras dorsales o la
espalda. Las mochilas
utilizadas por los soldados
o los deportistas de alta
montaña, normalmente son
ergonómicas, es decir, se
adaptan a las necesidades de
movimiento del cuerpo y
están diseñadas para
repartir equitativamente el
peso. La gran mayoría de
estos productos están
equipados con cinturones en
las caderas, que evitan que
todo el peso recaiga sobre
la columna y los hombros.
Pero todo
esto no estaría completo
sino insistimos en los
hábitos saludables de
postura o una higiene
postural, evitando las malas
posturas, como estudiar
sobre la cama o
excesivamente inclinados, y
que los alumnos en el salón
de clases, estén cómodamente
sentados y evitar las
posiciones viciosas. Además,
y como parte muy importante
debemos aconsejar la
realización de ejercicio
físico, bien dirigido y
evitar a toda costa el
sedentarismo de nuestros
niños y jóvenes.