Conceptos: (1)Destete.
Suspensión de la alimentación al pecho materno.
Ablactación.
Introducción de alimentos diferentes de la leche materna (p.ej: pueden ser leches industrializadas)
Introducción de alimentos.
Es la incorporación a la dieta del niño de alimentos distintos a la leche
Alimentación complementaria.
Término usado en Pediatría para referirse a la alimentación que se le ofrece al lactante, además de la leche materna u otras fórmulas utilizadas para su alimentación una vez que se ha establecido la introducción de alimentos.Las prácticas deficientes de lactancia materna y alimentación complementaria, junto con un índice elevado de enfermedades infecciosas, son las causas principales de desnutrición en los primeros dos años de vida. Por esta razón, es esencial asegurar que las personas encargadas del cuidado y salud de los niños reciban orientación apropiada en cuanto a la alimentación óptima de lactantes y niños pequeños.
Alimentación Complementaria
INTRODUCCION DE ALIMENTOS DISTINTOS A LA LECHE
La alimentación complementaria se define como el proceso que comienza cuando la leche maternal sola ya no es suficiente para cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes y por ende, otros alimentos y líquidos son necesarios además de la leche materna. El rango de edad óptimo para dar alimentación complementaria está habitualmente entre los 6 y 24 meses de edad, si bien la lactancia materna puede continuar hasta después de los dos años
La introduccion de alimentos distintos a la leche en la dieta del niño, constituye uno de los eventos más esperados por la madre, pero que desafortunadamente está influenciado por una serie de mitos y tabúes transmitidos de familia en familia, que dificultan la labor educativa del médico sobre la edad más apropiada para hacerlo y el tipo de alimentos que pueden ofrecerse.
Las más recientes opiniones de la OMS, de los pediatras y de los organismos técnicos sobre nutrición pediatrica como el Comité en Nutrición de la AAP, recomiendan que la introducción de alimentos se efectúe después de que el niño haya cumplido los 6 meses de edad, ya no a los 4 meses o entre los cuatro a seis meses como se recomendaba anteriormente. Esta recomendación de introducir los alimentos sólidos mucho después de la edad que anteriormente se recomendaba tiene bases fisiológicas y también lógicas.
Se sabe que la leche es un alimento que nutre adecuadamente al niño durante los primeros 6 a 9 meses de vida, por lo que no tiene una necesidad absoluta de otros alimentos antes de dicha edad.
Por otro lado, tomando en cuenta los aspectos fisiológicos del desarrollo de la succión y deglución en el niño, puede considerarse que la edad mínima para iniciar la introducción de alimentos sólidos sería después de los tres meses de vida extrauterina, cuando ya ha desaparecido prácticamente el peligro de reflujo gastroesofágico por la madurez del sistema y del esfinter esofágico inferior, además, las funciones neurológicas del niño, necesarias para una coordinación del complejo mecanismo de la alimentación quedan debidamente integradas hasta después del cuarto o sexto mes de vida, como lo es el sostener la cabeza en forma adecuada, desaparición del reflejo de protrusión de la lengua (desplazamiento de la lengua hacia afuera al contacto con el alimento sólido) además de que el reflejo de mamar en tres fases va disminuyendo poco a poco hasta desaparecer por completo a los seis meses de edad, cuando el niño debe respirar y deglutir intermitentemente y antes de ésa edad, se ha demostrado que algunas de las enzimas que intervienen en los procesos de digestión, sobre todo de los cereales, tienen niveles y actividad disminuidos.
Además, en los primeros meses de vida existe un aumento de la permeabilidad del intestino que permite absorber macroproteínas favoreciendo la aparición de alergias por sensibilización temprana como fué demostrado recientemente por investigadores de Nueva Zelandia que siguieron por una década a 1,265 niños, encontrando una "clara y consistente" conexión entre alimentación con sólidos muy temprana y el desarrollo posterior de eczema, para los niños alimentados con uno a tres alimentos sólidos antes de los 4 meses el riesgo subió a 70 %, con cuatro o más tipos de alimentos, el riesgo casi se triplicó y todavía más, la introducción de alimentos sólidos favorece un aporte extra de sodio, el natural de los alimentos (como el fitato de sodio de los cereales) y el contenido en la sal que muchas madres les agregan y también de colesterol que pueden conducir al desarrollo de hipertensión y arterioesclerosis en la edad adulta.
Es obligatorio hacer notar que los jugos, los cereales y los alimentos colados proporcionan menos calorias que la leche en igualdad de volúmen.
No debe estimularse la conducta de algunas madres que acostumbran agregarle en épocas tempranas cereal al biberón del niño con la esperanza de que duerma toda la noche de un tirón, una creencia que ya se ha demostrado que es falsa.
Sin embargo la introducción de alimentos sólidos puede de hecho mejorar los hábitos de la alimentación del niño, así como desarrollar el gusto por éste tipo de alimentos y resultan también muy convenientes para los niños que tienen problemas de estreñimiento secundario y que sí pudiera ser que se beneficiaran con éste tipo de comidas.
Una vez que ya se ha decidido iniciar la ablactación es conveniente recordar que la leche sigue siendo el alimento básico, sobre todo la lactancia materna, recomendada por la Academia Americana de Pediatría hasta el año de edad y por la Organización Mundial de la Salud hasta los dos años de edad, pero de cualquier manera el total de leche que el niño tome no debe sobrepasar el equivalente de TRES biberones en las 24 horas al año de edad.
La introducción de alimentos se hará poco a poco iniciando con "probaditas", -media a una cucharadita- aumentando gradualmente e incluyendo un alimento nuevo cada 5-7 dias o cuando ya el niño haya aceptado el anterior, se recomienda que los alimentos sean preparados en forma casera, sin adicionarles sal, azucar o miel, usando las variedades que son más comunes en la región y recurriendo a los alimentos industrializados solo cuando no se puedan conseguir en forma natural, procurando variedad según su disponibilidad o el criterio del pediatra.
Recordar antes que Fomon y colaboradores, así como la Academia Americana de Pediatría y la OMS y la OPS han establecido el concepto de que el niño alimentado al seno materno, puede prescindir de otros alimentos hasta los seis meses de edad
Aunque no podemos hablar categóricamente de recetas de cocina, sí podemos dar unas guias generales:
0-6 meses de edad: EXCLUSIVAMENTE LECHE, de preferencia SENO MATERNO.
6 meses de edad: alimentos iniciales: Leche Materna o Industrializada fortificada con hierro, Cantidades pequeñas de jugos no-cítricos, Cereal fortificado con hierro, vegetales verdes y amarillos, aves, yogurt, queso cottage, fruta pequeñas cantidades de carne preferentemente preparadas en forma casera, procurar la mayor variedad de ellas y ofrecerlas diariamente: pollo, res, cordero, puerco, higado,y esperar hasta despues del séptimo mes para intruducir el cereal de trigo y el mixto, después del sétpimo mes se puede dar frijoles y lentejas.
En caso de obtener una respuesta desfavorable o el rechazo del alimento, es preferible suspenderlo e intentarlo posteriormente. Una vez que el pequeño haya aceptado una clase de alimento, se recomienda esperar de tres a cinco dias para introducir uno nuevo, aumentando la cantidad en forma lenta y progresiva, de acuerdo con el apetito y la respuesta del pequeño
Introducir hasta después del año de edad los alimentos alergénicos más comunes: leche de vaca, huevos, mantequilla de cacahuate, también los betabeles, nabos, brócoli (tienen muchos nitratos) Si el pescado y mariscos no forman parte habitual de la dieta familiar, pueden esperarse hasta después del año de edad.
Es preferible evitar el abuso de alimentos considerados como de tradición popular: atoles, jugo de carne, frijoles, antojitos, etc.
BIBLIOGRAFIA:
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- Ramirez Mayanz, J.A.: Alimentación Infantil, en Sindromes Pediatricos, 3a Ed. Ed. Interamericana; ; 108-114: 1987
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- Fomon, S.J. Infant Nutrition (2nd ed.) Philadelphia: Saunders, 1974
- Fomon, S.J., Filer, L.J., Anderson, T.A., et al. Recommendations for feeding normal infants. Pediatrics 63: 52-59, 1979
- Greer, F.. What Is The Best Nutrition For Your Baby? AAP October, 2002
- AAP Policy Statement: The Use and Misuse of Fruit Juice in Pediatrics (RE0047);Pediatrics, Vol 107, Number 5, May 2001, pp 1210-1213
Sábado, 07 de Agosto de 2004