TRATAMIENTO DIETETICO DE LA DIARREA AGUDA...

Prof. y Dr. Ricardo Franco Hernández.
Colegio de Pediatras del Estado de Sonora, A.C.
Hermosillo, Sonora, México.
e-mail:
rfranco@hmo.megared.net.mx

Como ya sabemos, en pediatría una de las patologías más frecuentes y de las que más preocupan a todos los integrantes de la salud, es la diarrea aguda.
Pero no cabe la menor duda, que desde que la OMS preconizo la hidratación oral, el pronóstico de esta patología mejoro. La causa de esta diarrea en un 70% y en ocasiones más, es por el rotavirus y para ella no existe un tratamiento especifico, solo prevenir y tratar las complicaciones.
Hace muchos años, la restricción de la alimentación en el niño con diarrea era la regla, ya que al parecer por algunas observaciones de la época se describía mayor frecuencia y volumen de la diarrea al iniciar la realimentación temprana o el mantenimiento de la alimentación normal y esto además de inquietaba los padres, lo mismo que a los médicos.
Diversas publicaciones internacionales y sociedades científicas, insisten y con muchas razones de promover la realimentación rápida en el niño con diarrea aguda.
Todos Ustedes saben que la diarrea produce cierto grado de malabsorción, que es debido a la destrucción de enterocitos, la ya comprobada disminución de las actividades enzimáticas enterocitícas y la aceleración del transito intestinal. Sin embargo, esta bien comprobada únicamente una malabsorción parcial, que es demostrada por la buena recuperación en la rehidratación por vía oral.
Pero diremos que la realimentación rápida es bien tolerada, aún, durante el cuadro diarreico activa. Esto esta comprobado por una gran cantidad de estudios en los que se asoció una rehidratación oral y la alimentación regular y normal al seno materno, también con preparados industriales pobres o bajos en lactosa y con lactosa o regímenes mixtos.
En un período de diarrea aguda, la leche, es un alimento adecuado, no podremos olvidar que hubo un período muy largo del no uso de la leche, hoy nuevamente empieza a utilizarse ampliamente la leche, no importa que sea rica en lactosa.
Por razones no bien claras, la leche materna es bien tolerada, por lo tanto no es recomendable suspenderla en ningún momento, aún con un cuadro de diarrea. Como saben contiene poco sodio, por lo tanto puede usarse sin ningún problema con suero oral. También se ha encontrado que el seno materno en los episodios de diarrea por rotavirus, reduce la duración del episodio.
Para que quede bien claro ya no tiene ninguna vigencia el dogma que recomendaba que se suspendiera la leche (y por ende la lactosa) durante la renutrición del niño con diarrea.
Tampoco se considera obligatorio utilizar alimentos sin lactosa. En los países desarrollados no es frecuente la intolerancia a la lactosa. Pero tan pronto se da leche y se presenta abundante meteorismo, distensión abdominal y agravamiento del episodio de diarrea y es además un niño de algún país subdesarrollado, las preparaciones sin lactosa deben de reservarse a los lactantes que presentaron los síntomas ya mencionados y sobre todo que muestren una persistencia o un agravamiento de la diarrea al cabo de 3 o 4 días y sobre todo si el germen causante de la infección es el rotavirus. En la práctica, la realimentación empieza a la sexta hora de iniciada la rehidratación por vía oral, o incluso antes, si el niño rechaza las soluciones de rehidratación oral (SRO), con lo que él solo nos demuestra que ya no esta deshidratado.
Que otros alimentos pueden ofrecerse a un niño con diarrea aguda, bueno pues cuando el niño ya no es un lactante y no totalmente dependiente de la leche o además de la leche puede dársele arroz, plátano, membrillo, manzana y la zanahoria; parece han demostrado ser benéficos en cuanto a la evolución de los episodios de diarrea aguda. Se sabe que el arroz suministra hidratos de carbono y solutos orgánicos que favorecen en proceso de rehidratación. También esta comprobado que usado después de la Solución Suero Oral, puede ayudar a reducir el volumen de las heces. El plátano, el membrillo, y la manzana contienen fibras de tipo pectina que aumentan la absorción, ya que probablemente aumentan el tiempo de tránsito orocecal. Las zanahorias se han utilizado, en sopa o papilla como un platillo tradicional, para los niños con diarrea y en los cuales se ha notado cierta normalidad en las heces y con ello los padres aceptan la realimentación rápida, sería interesante hacer una evaluación de este alimento tradicional en los niños con diarrea y también en algunos otros países de América Latina como Perú en donde se han obtenido buenos resultados en cuanto al aumento de peso, la absorción calórica y la retención de nitrógeno asociando sacarosa, aceite vegetal y, según los casos, harina de trigo, chícharos y zanahorias o una mezcla de harina de papas, zanahoria y leche en polvo, obteniendo rápidamente con ello heces de mayor consistencia y en Venezuela sea utilizado una formula con mucho mejor éxito que con la leche una mezcla a base de llantén (¿?), pollo y aceite de coco. Con todas estas dietas tradicionales de nuestros pueblos no podemos estar ajenos que pueden ser útiles como alimentos para mejorar rápidamente la consistencia de las heces y evitar la desnutrición, que es otra de las complicaciones de los niños con diarrea y con ello obligar a los padres a iniciar la alimentación normal en sus hijos en forma más temprana.
Para terminar podemos concluir que debemos recomendar ampliamente la alimentación inmediatamente después de que el niño tiene una hidratación satisfactoria. Los alimentos sin lactosa, como el yogur (principalmente en los infectados por rotavirus) no son imprescindibles, pero a menudo resultan útiles. También es importante tomar en cuenta las preparaciones tradicionales sobre todo que aportan calorías y es más también modifican la consistencia de las heces

Regresar

Revisada elSábado, 17 de Septiembre de 2005