Es común en la práctica diaria, encontrar un número significativo de niños mayores de uno o dos años, que llegan al consultorio, literalmente "arrastrando" un biberón, con leche o cualquier otro líquido, generalmente azucarado, en una edad en que el pequeño ya debería haberlo abandonado por prácticas alimenticias más de acuerdo a su desarrollo.
En el mejor de los casos estos biberones son conservados para darse al niño unicamente uno al día, exactamente a la hora de irse a la cama.
Por otro lado, la fórmula no debe ser administrada en cantidades excesivas, la AAP (1976) dice: "la alimentación a base de una cantidad excesiva de fórmula (más de un litro diario) debe evitarse, por que probablemente crea un antecedente para la ingestión posterior de cantidades excesivas de leche fresca de vaca. La cantidad de leche que se ingiere después de los seis meses de edad, no debería exceder de 3/4 de litro diario para reducir el riesgo de pérdida de sangre y para favorecer una dieta variada que incluya cereales fortificados".
Las caries dentales de los infantes alimentados con biberón son también una preocupación y un problema potencial. Esta infortunada condición en la cual se pierden los incisivos superiores o sufren daños irreparables, proviene de la exposición de los dientes a los carbohidratos que contienen los líquidos (incluyendo leche, fórmula y jugos de frutas), durante una prolongada e impropia alimentación con botella. Los padres deben ser advertidos de que durante el tiempo que el infante tome biberón, deberá estar en posición semisentado y que cada toma debe terminarla rápidamente.
La succión prolongada especialmente en posición reclinada favorece esta condición. Por tanto el uso del biberón o la costumbre de darlo como "pacificador", deberán ser desalentados. Se ha mostrado también que resultan infecciones del oído interno por tomar biberón en posición reclinada, ya que durante la succión, la fuerza impulsa al líquido a través de la trompa de Eustaquio (Beauregard, 1971)
Los padres deberían ser desanimados de ejercer presiones sutiles para lograr que sus niños se terminen todo el biberón La Academia Americana de Pediatría (1976) ha recomendado que el consumo de leche o fórmula se limite a un litro diario para el infante menor
Bibliografía:
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RegresarViernes, 16 de Septiembre de 2005