DR. RICARDO FRANCO HERNANDEZ.
Pediatra - Neonatólogo Hermosillo, Son.
¿Que tan común es el abuso sexual en los niños?
El abuso sexual en niños es reportado cada día en forma más frecuente. En los E.U. son reportados por arriba de 80,000 veces por año, pero al parecer. El número de abusos no reportados es mayor.
En un artículo aparecido en el periódico el Universal, fechado 9 de febrero del presente año y de la ciudad de Caracas, Venezuela, dice, que éste problemas han aumentado drásticamente en los últimos 20 años. Y que en la actualidad 3 de cada 10 niños son víctimas de abuso sexual. Refieren que a mediados de los años 70, la incidencia no superaba el 10%, ubicándose en 20% a fines de los 80 y finalmente en 30% en los años recientes. Pero no solo la situación ha cambiado en términos de número de afectados, sino también en su edad, hace 20 años la mayoría de los niños abusados tenían entre 12 a 14 años, y ahora, el promedio de edad oscila entre los 0 y 3 años. Otras estadísticas mencionan con respecto a la edad, que una tercera parte son menores de 6 años, el otro tercio tienen entre 6 a 12 años, y el tercio restante se encuentra entre los 16 a 18 años de edad. Brownw (1986) dice que uno de cada cuatro niños y una de cada tres niñas tienen algún tipo de experiencia sexual con adultos. En España una de cada cinco mujeres afirma haber sufrido abuso sexual en la infancia. Master y Johnson (1987) calculan que un 4% de la población vive situaciones de incesto entre hermanos y un 0.5% entre padre e hija.
¿Estará su niño en riesgo de ser abusado sexualmente?
El abuso sexual de niños puede ocurrir dentro de la familia, por su padre, padrastro, hermano u otro pariente (tíos, abuelos, novios de las madres); o fuera del hogar, por un amigo, vecino, niñero/a (cuidador), profesor, entrenador o molestador oportunista. En la actualidad el mismo riesgo de ser agredido sexualmente lo tienen las niñas o los niños. Existen evidencias de que el agresor siempre es mayor que sus víctimas. Y la finalidad del abuso es la gratificación sexual de la persona de mayor edad. Es frecuente que el incesto (agresión sexual por algún familiar), se repita con las sucesivas hijas. Los culpables son, el 99% de las veces varones; las mujeres suelen perpetrar estos abusos más a menudo en guarderías y escuelas. La incidencia en padrastros es aproximadamente cinco veces superior a la observada en padres biológicos.
Creencias erróneas sobre el abuso sexual en menores:
1. Algunos dicen que no son frecuentes o no existen.
2. Los agresores son enfermos sexuales, Pero, la realidad es que el abuso sexual se comete por sujetos aparentemente normales.
3. Si hubiera un abuso sexual en el entorno, nos daríamos cuenta. Aunque desgraciadamente la tendencia es hacia el ocultamiento del hecho.
4. El abuso sexual a menores ocurre en ambientes donde hay pobreza.
5. Cuando el niño habla de abuso sexual, no dicen la verdad. Pero, la verdad es que sucede lo opuesto, deben de creerles.
6. Si la madre se entera del abuso, lo comunica. Lamentablemente mas de la mitad de las madres reaccionan ocultando los hechos y/o participando de una u otra forma en ello.
Síntomas que pueden indicar abuso sexual en los niños:
No siempre hay señales físicas de abuso, o hay indicios que únicamente un médico experimentado puede detectar, como cambios en el área anal o genital.
En caso de abuso sexual reciente (agudo) pueden ser fácilmente visibles las pruebas de lesión. La mayor parte de las lesiones genitales recientes son localizadas en las niñas entre la posición de las 4 y la de las 8 horas. Primero se lesionan los labios menores y la horquilla posterior, seguido de desgarros del anillo posterior del himen.
Es más difícil la evaluación de niños y niñas que han sufrido abusos en el pasado o de forma crónica. Muchas lesiones se curan con escasa cicatrización residual. La cicatrización que pueden presentarse en forma de roturas del contorno del himen, con muescas o cavidades. También el patrón de los vasos sanguíneos puede aparecer interrumpido, y pueden ser evidentes zonas de aumento o de disminución de la vascularización. A veces existen una llamativa reducción o atenuación del tejido del himen.
Los genitales masculinos se lesionan con menos frecuencia por el abuso sexual. Las lesiones que se observan más frecuentemente en niños varones prepúberes, así como en algunas niñas, afectan a la zona perianal. Cuando si existen alteraciones, pueden aparecer en forma de cicatrices, manchas o irregularidades del contorno o el tono anal. Y en especial debe buscarse, en el niño: Eritema anogenital, Hemorragia anorectal, Secreción anogenital, Cicatrices anogenitales, Dolor anogenital, Estreñimiento, Alteraciones de conducta y Revelación del abuso.
Padres de familia, y en especial madres, revisen detenidamente e interroguen y refuercen el decir NO a sus niños y niñas; háganlo en forma muy natural y respetando el pudor de cada niño o niña y el interrogatorio debe discurrir suavemente y al ritmo de su niño o niña; pero háganlo todos los días.
No olviden que dentro de las alteraciones de conducta, pueden estar: Enuresis (se orina dormido), Encopresis (mancha o se hace popo en su ropa), conducta sexualizada, Pseudomadurez, Infecciones recurrentes, Flujo vaginal y/o rectal, Trastornos del sueño, Interés insólito ó evitar cualquier cosa de naturaleza sexual, Problemas para dormir pesadillas, Depresión o alejamiento de amigos o familiares, seductivos, Declaraciones de que sus cuerpos están sucios o dañados, o miedo de que hay algo grave en ellos en el área genital, Negar ir a la escuela, delincuencia, Disimulo, Aspecto de abuso sexual en dibujos, juegos, fantasías, Comportamiento suicida, Temporadas de llanto constante y fácil, Cambio de apetito y otros cambios de su comportamiento normal.
¿Qué Pueden y Deben de Hacer los Padres al Respecto?
No olviden que el que abuso del niño, pueden hacer que el niño se sienta temeroso de hablar, y ustedes deberán de hacer un esfuerzo especial para ayudarlo a sentirse a salvo y seguro de poder hablar libremente.
Si un niño dice que él o ella ha sido acosado, los padres deben de asegurarle al niño que lo que ha sucedido no es culpa de él ó ella. Es natural que ustedes estén enojados, pero tengan cuidado de que el niño entienda que su molestia no es con él o ella. Después, se debe ir con el médico para que le haga un examen y le solicite exámenes de laboratorio y también solicitar una consulta psicológica.
¿Qué medidas preventivas deben o pueden tomar los padres?
1. Decir a sus niños que "Si alguien trata de tocar tú cuerpo o hacerte cosas que te hagan sentir mal, dile "NO" a esa persona, aléjate de ella y dímelo lo más pronto posible".
2. Enseñe a sus hijos que el respeto no significa obediencia ciega a los adultos y a la autoridad; por ejemplo, nunca le diga a su niño: "Haz siempre lo que la maestra o la niñera te manda".
3. Fomente programas profesionales de prevención en el sistema local de la escuela.
4. ¿Qué decirle a un niño que le confía a usted que él/ella ha sido abusado sexualmente?
Si un niño/a indica de manera indefinida que el abuso sexual ha ocurrido, anímelo a hablar
libremente y sin presiones: No haga comentarios juiciosos.
5. Muéstrele que usted comprende y tome seriamente lo qué el niño/a dice. Psiquiatras de niños y
adolescentes han encontrado que los niños quienes son escuchados y entendidos se desenvuelven
mucho mejor que los que no lo son. La respuesta a la revelación de abuso sexual es crítica a la
capacidad del niño para resolver el trauma del abuso.
6. Asegúrele al niño que él o ella hizo bien en avisarle. Un niño que esta cerca del abusador se puede
sentir culpable por dar a conocer el secreto. El niño puede sentirse asustado si el abusador lo ha
amenazado a él o a otros miembros de la familia.
7. Dígale al niño que él o ella no es culpable por el abuso del que ha sido objeto. La mayoría de los
niños, en su intento de entender el abuso creen que de algún modo ellos ocasionaron el abuso, o lo
pueden ver como un tipo de castigo por maldades verdaderas o imaginarias.
Se han clasificado, otros tipos de abusos sexuales: Los abusos deshonestos, el estupro y la violación.
Los abusos deshonestos consisten en tocar o acariciar los genitales del niño o en solicitar a éste que haga lo mismo con los genitales del adulto; el término también abarca la contemplación forzada de actos sexuales o de pornografía. El estupro comprende la penetración vaginal, oral o rectal (o intento de penetración) sin asalto sexual. Si no se detecta a tiempo y se interviene, los abusos deshonestos casi siempre evolucionan a relaciones sexuales completas.