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EDUCANDO A LOS PADRES.
Señores padres de familia, les pido que lean con calma este
escrito, el tema como ven no es nada agradable, pero es muy
útil, y debemos de tener conocimiento de ello.
¿Que tan común es el abuso sexual en
los niños?
El abuso sexual en niños es reportado
cada día en forma más frecuente. En los E.U. son reportados
por arriba de 80,000 veces por año, pero al parecer. El
número de abusos no reportados es mayor.
En un artículo aparecido en el
periódico el Universal, fechado 9 de febrero del presente
año y de la ciudad de Caracas, Venezuela, dice, que éste
problemas han aumentado drásticamente en los últimos 20
años. Y que en la actualidad 3 de cada 10 niños son víctimas
de abuso sexual. Refieren que a mediados de los años 70, la
incidencia no superaba el 10%, ubicándose en 20% a fines de
los 80 y finalmente en 30% en los años recientes. Pero no
solo la situación ha cambiado en términos de número de
afectados, sino también en su edad, hace 20 años la mayoría
de los niños abusados tenían entre 12 a 14 años, y ahora, el
promedio de edad oscila entre los 0 y 3 años. Otras
estadísticas mencionan con respecto a la edad, que una
tercera parte son menores de 6 años, el otro tercio tienen
entre 6 a 12 años, y el tercio restante se encuentra entre
los 16 a 18 años de edad. Brownw (1986) dice que uno de cada
cuatro niños y una de cada tres niñas tienen algún tipo de
experiencia sexual con adultos. En España una de cada cinco
mujeres afirma haber sufrido abuso sexual en la infancia.
Master y Johnson (1987) calculan que un 4% de la población
vive situaciones de incesto entre hermanos y un 0.5% entre
padre e hija.
¿Estará su niño en riesgo de ser
abusado sexualmente?
El abuso sexual de niños puede ocurrir dentro de la familia,
por su padre, padrastro, hermano u otro pariente (tíos,
abuelos, novios de las madres); o fuera del hogar, por un
amigo, vecino, niñero/a (cuidador), profesor, entrenador o
molestador oportunista. En la actualidad el mismo riesgo de
ser agredido sexualmente lo tienen las niñas o los niños.
Existen evidencias de que el agresor siempre es mayor que
sus víctimas. Y la finalidad del abuso es la gratificación
sexual de la persona de mayor edad. Es frecuente que el
incesto (agresión sexual por algún familiar), se repita con
las sucesivas hijas. Los culpables son, el 99% de las veces
varones; las mujeres suelen perpetrar estos abusos más a
menudo en guarderías y escuelas. La incidencia en padrastros
es aproximadamente cinco veces superior a la observada en
padres biológicos.
Creencias erróneas sobre el abuso
sexual en menores:
1. Algunos dicen que no son frecuentes o no existen.
2. Los agresores son enfermos sexuales, Pero, la realidad es
que el abuso sexual se comete por sujetos aparentemente
normales.
3. Si hubiera un abuso sexual en el entorno, nos daríamos
cuenta. Aunque desgraciadamente la tendencia es hacia el
ocultamiento del hecho.
4. El abuso sexual a menores ocurre en ambientes donde hay
pobreza.
5. Cuando el niño habla de abuso sexual, no dicen la verdad.
Pero, la verdad es que sucede lo opuesto, deben de creerles.
6. Si la madre se entera del abuso, lo comunica.
Lamentablemente mas de la mitad de las madres reaccionan
ocultando los hechos y/o participando de una u otra forma en
ello.
Síntomas que pueden indicar abuso
sexual en los niños:
No siempre hay señales físicas de abuso, o hay indicios que
únicamente un médico experimentado puede detectar, como
cambios en el área anal o genital.
En caso de abuso sexual reciente (agudo) pueden ser
fácilmente visibles las pruebas de lesión. La mayor parte de
las lesiones genitales recientes son localizadas en las
niñas entre la posición de las 4 y la de las 8 horas.
Primero se lesionan los labios menores y la horquilla
posterior, seguido de desgarros del anillo posterior del
himen.
Es más difícil la evaluación de niños
y niñas que han sufrido abusos en el pasado o de forma
crónica. Muchas lesiones se curan con escasa cicatrización
residual. La cicatrización que pueden presentarse en forma
de roturas del contorno del himen, con muescas o cavidades.
También el patrón de los vasos sanguíneos puede aparecer
interrumpido, y pueden ser evidentes zonas de aumento o de
disminución de la vascularización. A veces existen una
llamativa reducción o atenuación del tejido del himen.
Los genitales masculinos se lesionan
con menos frecuencia por el abuso sexual. Las lesiones que
se observan más frecuentemente en niños varones prepúberes,
así como en algunas niñas, afectan a la zona perianal.
Cuando si existen alteraciones, pueden aparecer en forma de
cicatrices, manchas o irregularidades del contorno o el tono
anal. Y en especial debe buscarse, en el niño: Eritema
anogenital, Hemorragia anorectal, Secreción anogenital,
Cicatrices anogenitales, Dolor anogenital, Estreñimiento,
Alteraciones de conducta y Revelación del abuso.
Padres de familia, y en especial
madres, revisen detenidamente e interroguen y refuercen el
decir NO a sus niños y niñas; háganlo en forma muy natural y
respetando el pudor de cada niño o niña y el interrogatorio
debe discurrir suavemente y al ritmo de su niño o niña; pero
háganlo todos los días.
No olviden que dentro de las alteraciones de conducta,
pueden estar: Enuresis (se orina dormido), Encopresis
(mancha o se hace popo en su ropa), conducta sexualizada,
Pseudomadurez, Infecciones recurrentes, Flujo vaginal y/o
rectal, Trastornos del sueño, Interés insólito ó evitar
cualquier cosa de naturaleza sexual, Problemas para dormir
pesadillas, Depresión o alejamiento de amigos o familiares,
seductivos, Declaraciones de que sus cuerpos están sucios o
dañados, o miedo de que hay algo grave en ellos en el área
genital, Negar ir a la escuela, delincuencia, Disimulo,
Aspecto de abuso sexual en dibujos, juegos, fantasías,
Comportamiento suicida, Temporadas de llanto constante y
fácil, Cambio de apetito y otros cambios de su
comportamiento normal.
¿Qué Pueden y Deben de Hacer los
Padres al Respecto?
No olviden que el que abuso del niño, pueden hacer que el
niño se sienta temeroso de hablar, y ustedes deberán de
hacer un esfuerzo especial para ayudarlo a sentirse a salvo
y seguro de poder hablar libremente.
Si un niño dice que él o ella ha sido acosado, los padres
deben de asegurarle al niño que lo que ha sucedido no es
culpa de él ó ella. Es natural que ustedes estén enojados,
pero tengan cuidado de que el niño entienda que su molestia
no es con él o ella. Después, se debe ir con el médico para
que le haga un examen y le solicite exámenes de laboratorio
y también solicitar una consulta psicológica.
¿Qué medidas preventivas deben o
pueden tomar los padres?
1. Decir a sus niños que "Si alguien trata de tocar tú
cuerpo o hacerte cosas que te hagan sentir mal, dile "NO" a
esa persona, aléjate de ella y dímelo lo más pronto
posible".
2. Enseñe a sus hijos que el respeto no significa obediencia
ciega a los adultos y a la autoridad; por ejemplo, nunca le
diga a su niño: "Haz siempre lo que la maestra o la niñera
te manda".
3. Fomente programas profesionales de prevención en el
sistema local de la escuela.
4. ¿Qué decirle a un niño que le confía a usted que él/ella
ha sido abusado sexualmente?
Si un niño/a indica de manera indefinida que el abuso sexual
ha ocurrido, anímelo a hablar
libremente y sin presiones: No haga comentarios juiciosos.
5. Muéstrele que usted comprende y tome seriamente lo qué el
niño/a dice. Psiquiatras de niños y
adolescentes han encontrado que los niños quienes son
escuchados y entendidos se desenvuelven
mucho mejor que los que no lo son. La respuesta a la
revelación de abuso sexual es crítica a la
capacidad del niño para resolver el trauma del abuso.
6. Asegúrele al niño que él o ella hizo bien en avisarle. Un
niño que esta cerca del abusador se puede
sentir culpable por dar a conocer el secreto. El niño puede
sentirse asustado si el abusador lo ha
amenazado a él o a otros miembros de la familia.
7. Dígale al niño que él o ella no es culpable por el abuso
del que ha sido objeto. La mayoría de los
niños, en su intento de entender el abuso creen que de algún
modo ellos ocasionaron el abuso, o lo
pueden ver como un tipo de castigo por maldades verdaderas o
imaginarias.
Se han clasificado, otros tipos de
abusos sexuales: Los abusos deshonestos, el estupro y la
violación.
Los abusos deshonestos consisten en tocar o acariciar los
genitales del niño o en solicitar a éste que haga lo mismo
con los genitales del adulto; el término también abarca la
contemplación forzada de actos sexuales o de pornografía. El
estupro comprende la penetración vaginal, oral o rectal (o
intento de penetración) sin asalto sexual. Si no se detecta
a tiempo y se interviene, los abusos deshonestos casi
siempre evolucionan a relaciones sexuales completas.
DR. RICARDO FRANCO HERNANDEZ.
COLEGIO DE PEDIATRAS DEL ESTADO DE SONORA, A.C.
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