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. La introduccion de alimentos distintos a la leche en la dieta del niño, constituye uno de los eventos más esperados por la madre, pero que desafortunadamente está influenciado por una serie de mitos y tabúes transmitidos de familia en familia, que dificultan la labor educativa del médico sobre la edad más apropiada para hacerlo y el tipo de alimentos que pueden ofrecerse.
Las más recientes opiniones de la OMS, de los pediatras y de los organismos técnicos sobre nutrición pediatrica como el
Comité en Nutrición de la AAP, recomiendan que la introducción de alimentos se efectúe después de que el niño haya cumplido los 6 meses de edad. Esta recomendación de introducir los alimentos sólidos mucho después de la edad que anteriormente se recomendaba tiene bases fisiológicas y también lógicas. Se sabe que la leche es un alimento que nutre adecuadamente al niño durante los primeros 6 a 9 meses de vida, por lo que no tiene una necesidad absoluta de otros alimentos antes de dicha edad. Por otro lado, tomando en cuenta los aspectos fisiológicos del desarrollo de la succión y deglución en el niño, puede considerarse que la edad mínima para iniciar la introducción de alimentos sólidos sería después de los tres meses de vida extrauterina, cuando ya ha desaparecido prácticamente el peligro de reflujo gastroesofágico por la madurez del sistema y del esfinter esofágico inferior, además, las funciones neurológicas del niño, necesarias para una coordinación del complejo mecanismo de la alimentación quedan debidamente integradas hasta después del cuarto o sexto mes de vida, como lo es el sostener la cabeza en forma adecuada, desaparición del reflejo de protrusión de la lengua (desplazamiento de la lengua hacia afuera al contacto con el alimento sólido) además de que el reflejo de mamar en tres fases va disminuyendo poco a poco hasta desaparecer por completo a los seis meses de edad, cuando el niño debe respirar y deglutir intermitentemente y antes de ésa edad, se ha demostrado que algunas de las enzimas que intervienen en los procesos de digestión, sobre todo de los cereales, tienen niveles y actividad disminuidos.
Además, en los primeros meses de vida existe un aumento de la permeabilidad del intestino que permite absorber macroproteínas favoreciendo la aparición de alergias por sensibilización temprana como fué demostrado recientemente por investigadores de Nueva Zelandia que siguieron por una década a 1,265 niños, encontrando una "clara y consistente" conexión entre alimentación con sólidos muy temprana y el desarrollo posterior de eczema, para los niños alimentados con uno a tres alimentos sólidos antes de los 4 meses el riesgo subió a 70 %, con cuatro o más tipos de alimentos, el riesgo casi se triplicó y todavía más, la introducción de alimentos sólidos favorece un aporte extra de sodio, el natural de los alimentos (como el fitato de sodio de los cereales) y el contenido en la sal que muchas madres les agregan y también de colesterol que pueden conducir al desarrollo de hipertensión y arterioesclerosis en la edad adulta.
Es obligatorio hacer notar que los jugos, los cereales y los alimentos colados proporcionan menos calorias que la leche en igualdad de volúmen.
No debe estimularse la conducta de algunas madres que acostumbran agregarle en épocas tempranas cereal al biberón del niño con la esperanza de que duerma toda la noche de un tirón, una creencia que ya se ha demostrado que es falsa. Sin embargo la introducción de alimentos sólidos puede de hecho mejorar los hábitos de la alimentación del niño, así como desarrollar el gusto por éste tipo de alimentos y resultan también muy convenientes para los niños que tienen problemas de estreñimiento secundario y que sí pudiera ser que se beneficiaran con éste tipo de comidas.
Una vez que ya se ha decidido iniciar la ablactación es conveniente recordar que la leche sigue siendo el alimento básico, sobre todo la lactancia materna, recomendada por la Academia Americana de Pediatría hasta el año de edad y por la Organización Mundial de la Salud hasta los dos años de edad, pero de cualquier manera el total de leche que el niño tome no debe sobrepasar el
equivalente de TRES biberones en las 24 horas al año de edad. La introducción de alimentos se hará poco a poco iniciando con "probaditas", -media a una cucharadita- aumentando gradualmente e incluyendo un alimento nuevo cada 5-7 dias o cuando ya el niño haya aceptado el anterior, se recomienda que los alimentos sean preparados en forma casera, sin adicionarles sal, azucar o miel, usando las variedades que son más comunes en la región y recurriendo a los alimentos industrializados solo cuando no se puedan conseguir en forma natural, procurando variedad según su disponibilidad o el criterio del pediatra.
Recordar antes que Fomon y colaboradores, así como la Academia Americana de Pediatría y la OMS han establecido el concepto de que el niño alimentado al seno materno, puede prescindir de otros alimentos hasta los seis meses de edad Aunque no podemos hablar categóricamente de recetas de cocina, sí podemos dar unas guias generales:
0-6 meses de edad: EXCLUSIVAMENTE LECHE, de preferencia SENO MATERNO.
6 meses de edad: Jugos: manzana, tomate, al principio diluidos en agua a partes iguales siempre y cuando no excedan de 4 -6 onzas en las 24 horas. Si existen antecedentes alérgicos sería preferible esperar hasta los 9 meses o al
año de edad para iniciar el jugo de cítricos. Cereales: precocidos, de avena, arroz, cebada, maiz, en papilla y esperar hasta despues del séptimo mes para intruducir el cereal de trigo y el mixto.
Frutas: manzana, plátano, pera, papaya, durazno, etc.
Vegetales: cocidos, licuados y colados, zanahoria, chícharo, ejote, betabel, calabacitas, espinacas quelites, acelgas, etcétera..
7 meses: Carnes: preferentemente preparadas en forma casera, procurar la mayor variedad de ellas y ofrecerlas diariamente: pollo, res, cordero, puerco, higado.
En caso de obtener una respuesta desfavorable o el rechazo del alimento, es preferible suspenderlo e intentarlo posteriormente. Una vez que el pequeño haya aceptado una clase de alimento, se recomienda esperar de tres a cinco dias para introducir uno nuevo, aumentando la cantidad en forma lenta y progresiva, de acuerdo con el apetito y la respuesta del pequeño Si los mariscos no forman parte habitual de la dieta familiar, pueden esperarse hasta después del año de edad.
Huevo recomendable esperarse hasta despues del séptimo mes: iniciar primero la yema, deberá ser bien cocida -15 minutos para eliminar la salmonella-, iniciando con la "puntita" de la cuchara; la clara del huevo se podrá dar despues de los once o doce meses de edad, después del 7º mes: frijoles y lentejas. Es preferible evitar el abuso de alimentos considerados como de tradición popular: atoles, jugo de carne, frijoles, antojitos, etc. BIBLIOGRAFIA:
- Ramirez Mayanz, J.A.: Alimentación Infantil, en Sindromes Pediatricos, 3a Ed. Ed. Interamericana; ; 108-114: 1987
- Jones, Elizabeth: Normal Infant Feeding; in Manual of Pediatric Nutrition, Little, Brown and Co. Ed. Boston/Toronto; 1rst. Ed. 21- 46 :1984;
- Fomon, S.J. Infant Nutrition (2nd ed.) Philadelphia: Saunders, 1974
- Fomon, S.J., Filer, L.J., Anderson, T.A., et al. Recommendations for feeding normal infants. Pediatrics 63: 52-59, 1979
- Greer, F.. What Is The Best Nutrition For Your Baby? AAP October, 2002
- AAP Policy Statement: The Use and Misuse of Fruit Juice in Pediatrics (RE0047);Pediatrics, Vol 107, Number 5, May 2001, pp 1210-1213
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